
Ya tocan sus alas de hielo el frio invierno, cubriendo con un manto escarchado las viejas preocupaciones del cansado guerrero. Todo se vuelve frío y gris sanando las heridas creadas por el tiempo, atento y recreandose en el frescor de noches lluviosas y oscuros tormentos. Esperando en una fría calle, bañado por la lluvia y rodeado de oscuridad vuelve a ver el cansado guerrero como en este mundo todavía queda algo de la magia de antaño que él hasta entonces creía perdida. Se descubre a si mismo regocijándose en la contemplacíon de la lluvia creando riachuelos por su frente, empapando su pelo y y escribiendo poemas en el lienzo de su piel escondida bajo capas de tela. Escucha paciente como cada arbol entona sutiles melodías como si la brisa fuera musico y él, del más fino cristal instrumento, breves tonos y notas me acunan cuando ya tocan sus alas de hielo el frío invierno, cubriendo con un manto escarchado las viejas preocupaciones del cansado guerrero...

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