
Tañeron en tiempos de ayer tristes notas de un laúd
Solo se escuchaba el sonido de la lluvia
Reunidos todos quedaron en congreso para brindar a tu próxima buena salud
Pero alejado y rezagado quedo uno, intentando recordar tu melodía.
Los cielos se abrieron mostrando para ti su cálida luz
Las estrellas cantaron como nunca antes habían cantado
Brillaron con una intensidad con la que nunca habían brillado
Ahora velan tus sueños ilustres caballeros de la rosa y la cruz.
Has emprendido un largo camino por el lejano y alegre reino
Coronando tu cabellera con hojas de plata y luz engarzada
Porque desde de aquí te mantengo siempre en el recuerdo
Componiendo y llorando esta dulce balada.
